A continuación, reproducimos una nota de denuncia de las y los estudiantes del Zorrotza BHI de Bilbo. Lo que relatan las y los compañeros es una situación insostenible que ni el Gobierno Vasco del PNV-PSE ni los ayuntamientos pueden ocultar. Cada año las temperaturas, también en Hego Euskal Herria, dejan claro que es necesario adaptar las aulas para que nuestras clases no sean hornos.

En centros como el Pagasarribide de Bilbo se han denunciado al menos cinco golpes de calor entre jóvenes y niños. ¿Qué pasa? ¿Aquí solo tiene derecho a estudiar el que pueda pagarse un colegio elitista con piscina y aire acondicionado? Basta de tratar a las y los estudiantes de la escuela pública, y a nuestras familias, como si no valiésemos nada. 

La última Ley Educativa Vasca solo ha empeorado la situación de la educación pública. No hay campaña de propaganda que lo pueda tapar. ¡Necesitamos un rescate integral de la escuela pública, y un plan de climatización y adaptación de edificios! ¡Queremos estudiar y hacerlo en condiciones dignas! ¡Gobierno Vasco responsable!


 Nota de las y los estudiantes del Zorrotza BHI:

Los estudiantes del Zorrotza BHI queremos denunciar la situación de calor insoportable que estamos sufriendo en las aulas durante las últimas semanas. Las altas temperaturas están afectando gravemente a nuestra salud, concentración y rendimiento académico, especialmente en una época de exámenes y evaluaciones finales.

Muchos alumnos tenemos dificultades para seguir las clases con normalidad debido al calor, la falta de ventilación y la ausencia de medidas eficaces para reducir la temperatura dentro del centro. Además, en algunas ocasiones las clases han tenido que trasladarse a otras aulas, a los pasillos o incluso al patio intentando buscar espacios menos calurosos, lo que demuestra hasta qué punto la situación dentro de ciertas clases es insoportable.

En algunos momentos, debido al calor extremo, el alumnado incluso se ve obligado a tumbarse en el suelo de los pasillos o aulas, ya que es la zona más fresca disponible.

Algunos estudiantes han llegado a marearse debido al calor y otros con problemas respiratorios, como asma, tienen todavía más dificultades para aguantar tantas horas en estas condiciones. De hecho, un compañero de mi clase no ha podido permanecer en el instituto en algunos momentos debido a las complicaciones que le provoca el asma con estas temperaturas y ha tenido que irse a casa.

La situación ha llegado a un punto en el que algunos estudiantes estamos sufriendo consecuencias físicas por el calor. En mi caso, incluso he desarrollado molestias y una sobrecarga muscular en la muñeca derecha debido al uso constante de un abanico durante las clases para intentar soportar las altas temperaturas.

Aunque el instituto ha aplicado algunas recomendaciones para intentar afrontar la situación, creemos que son una broma de mal gusto. Entre ellas, se ha permitido llevar agua a clase y rellenar las botellas en cualquier momento, algo que antes no estaba permitido en 1ª y 4ª hora, donde además había que gastar uno de los cuatro tickets semanales para poder ir al baño.

También se han abierto unas ventanas especiales que normalmente utilizan los limpiadores para intentar mejorar la ventilación. Sin embargo, muchos estudiantes creemos que esta medida es contradictoria, ya que en varios momentos entra todavía más calor a las aulas y la temperatura sigue siendo muy alta.

Además, algunos comentarios realizados por parte del profesorado han generado todavía más frustración entre el alumnado. En concreto, un profesor llegó a afirmar que no hacía falta aplicar medidas más eficaces o costosas contra el calor porque solo se utilizarían durante mayo y junio y consumirían demasiada electricidad. Muchos estudiantes creemos que este tipo de comentarios restan importancia a un problema que está afectando gravemente a nuestro bienestar.

Por todo ello, pedimos que se tomen medidas reales y eficaces para garantizar unas condiciones dignas para estudiar y proteger la salud del alumnado y profesorado.